EL JUEGO DE LA VIDA

``Madre por estar jugando barajas, dejó morir de hambre a su hija de un año. ``

En un corregimiento cerca de Sincelejo, habitaba una familia, una pareja que tenían una niña de un año, su padre Jorge de 41 años, trabajaba arduamente en el campo de 4:00 AM a 9:00 PM, regresaba muy cansado de su jornada diaria. Su esposa Jazmín de 25 años ama de de casa, le gustaba jugar cartas (baraja), esto lo hacia cuando Jorge se encontraba trabajando, como no llegaba en todo el día, aprovechaba y salía a jugar muy temprano hasta que anochecía, antes que su esposo llegara; su hija de un año llamada July quedaba encerrada en la casa mientras que llegara su madre, el problema que tenia Jazmín era que no le daba de comer a su hija, pues se le olvidaba por estar jugando.

Jorge le dejaba dinero suficiente para que comprara lo necesario para el sustento diario y para lo que ella quisiera y su hija. También mantenían en la casa yuca, ñame, plátano, arroz, verduras y otras cosas más para el sustento diario.

Cuando el se iba y llegaba del trabajo encontraba a su hija dormida siempre, él pensaba que era normal; que ella jugaba todo el día con Jazmín y se acostaban cansadas igual que él.

Pero Jorge también se preguntaba por que su hija estaba de mal color, delgada como si no comiera con todo lo que él daba y dejaba para el sustento de su familia; él no sabia que sucedía cuando estaba ausente, luego no le prestaba atención lo que pensaba y creía que eran cosas de él y se iba a dormir de lo cansado que llegaba y seguía su rutina diariamente.

Lo que no sabia Jorge era que Jazmín apenas que él salía al trabajo ella también salía pero a jugar claro esta que esperaba hasta las 8:00 am, su hija dormía aún y se iba y la encerraba, luego volvía cuando perdía el dinero que Jorge le dejaba y sacaba arroz, plátano y lo que tuviera y los vendía para obtener más dinero y volver a jugar.

Cuando su hija lloraba ella le llevaba pan, galletas y dulces para que no llorara más y luego se iba de nuevo a jugar; ella sabía la hora de llegada de Jorge y se devolvía para la casa una hora antes de que él llegara, le preparaba de vez en cuando algo de comer a la niña y la dormía. Cuando llegaba la encontraba en los brazos de Jazmín y él se iba acostarse y así día a día hacia lo mismo y Jorge no se daba cuenta.

Hasta que un día Jazmín se olvido por completo de su hija y de su marido, no se dio cuenta que era muy tarde. Cuando Jorge llegó a la casa abrió la puerta pensando que su mujer estaba allí durmiendo con su niña, estaban las luces apagadas, silenciosamente entro e inmediatamente topó con algo, pensaba que algo se había caído o estaba en medio un bulto; encendió la luz para poder ver mejor, su gran sorpresa fue al encontrar a su hija en el suelo, él corrió, la tomo en sus brazos y le decía angustiadamente que le había pasado, pero la niña estaba fría, arrastrada, sucia, y muerta; Jorge la abrazo fuertemente y comenzó a llamar a Jazmín pero ella no estaba por ahí, todos los vecinos llegaron a ver lo sucedido casi todo el pueblo, pero Jazmín fue la última en enterarse y corrieron a avisarle pero estaba tan entretenida en el juego, ese día iba ganando mucho dinero, estaba muy feliz por lo que le estaba pasando; una vecina fue corriendo hacia donde estaba ella y le dijo lo que había pasado pero ella no creía y seguía jugando, hasta que llego Jorge con su hija muerta en sus brazos y le dijo que había cambiado a su hija por esas malditas cartas, y le decía Jorge a Jazmín llorando amargamente: ¡Esta muerta, esta muerta, por tu culpa se murió de hambre mi pequeña!. Jazmín soltó las cartas y no asimilaba aún lo que estaba pasando.

Enterraron a la niña; Jazmín con el tiempo se volvió loca, cargando una muñeca en sus brazos haciendo creer que esa es su hija; de Jorge no se volvió a saber nada más.